Elliot tuvo una pesadilla.
Soñó que Avery bloqueaba su número en su teléfono.
No solo no podía volver a verla, sino que ni siquiera podía llamarla.
¡Ambos estaban completamente aislados el uno del otro para siempre!
El corazón de Elliot palpitaba de dolor, como si hubiera perdido su posesión más preciada.
Abrió los ojos mientras su cuerpo estaba empapado de sudor frío.
Había una niebla sobre sus profundos ojos llenos de un dolor inimaginable.
Encontró su teléfono y marcó el número de Aver