Ivy perdió el apetito al instante cuando vio más de veinte platos sobre la mesa.
Era el banquete más lujoso que jamás había visto, y ante ella se habían colocado todas las delicias que pudiera imaginar.
Había platos que ella nunca había visto antes, pero por suerte, estaban los chefs junto a ellos para explicarle cada uno de los platillos.
"Ivy, ¿por qué no comes? ¿No te gustan estos platos?", susurró Layla.
"Hay muchos. No sé por dónde empezar". Como Ivy estaba realizando prácticas como loc