"¡Señorita Tate! ¿Por qué subiría usted una montaña en este momento? ¡La llevaré de vuelta al hotel! ¡Por favor, compórtese!". La asistente agarró a Layla por el brazo e intentó arrastrarla en la dirección contraria, pero Layla esquivó su mano.
Después de beber, Layla se volvió excepcionalmente fuerte, y su asistente nunca la había visto comportarse así. En su mente, Layla siempre había sido elegante y brillante, como la princesa de un cuento de hadas. Aunque Layla era adorable cuando actuaba c