Al otro lado de la línea, Elliot se quedó en silencio.
Chad le pasó el teléfono a Avery con torpeza, y ella lo dejó sobre la mesa después de ponerlo en el altavoz.
“Hola, señor Foster”.
Mike trató de reprimir la risa ante lo formal que sonaba Avery, mientras que Chad no decía ninguna palabra.
Al otro lado, Elliot la saludó con un tono más formal: “Hola, señorita Tate”.
Avery se sorprendió.
Mike levantó su vaso para tomar un sorbo de agua. Chad hizo lo mismo, pero se dio cuenta de que