Era tal y como había dicho Angela. Las puertas del despacho estaban bien cerradas.
"¡Abre las puertas! ¡Quiero entrar!", dijo Avery cuando ambas estuvieran afuera del coche.
"¡No tengo las llaves! Debo conseguir otras...". La mente de Angela daba vueltas.
"Entonces, llama y que venga alguien inmediatamente". Avery no dudó de las palabras de Angela.
Wilson se dio cuenta de la mirada de Angela. Le dijo a Avery: "No hace falta. Puedo abrir las puertas".
Fue entonces cuando, Wilson sacó su pi