"Alguien tiene que mantenerla alerta", dijo Wesley con impotencia. "A mí no me tiene miedo".
"Wesley, no creo que nadie te tenga miedo", comentó Tammy sin piedad. "Eres el tipo más simpático que conozco".
Derrotado, argumentó: "Mis padres me tienen bastante miedo porque no les hago caso".
"¡Todo tiene su vencedor, supongo!".
Media hora más tarde, llegaron al jardín que había mencionado Tammy. Antes de entrar en él, ya podían ver el interminable océano de flores a través de las vallas de made