En su corazón había un fuerte presentimiento de que aquella mujer realmente podría ser su madre biológica.
Si fuera falsa, nunca se habría atrevido a ir al centro de pruebas para averiguarlo con él.
La mujer entró rápidamente a la sala.
Al ver a Elliot, se acercó inmediatamente a él. "Hola Elliot, yo... me llamo Susan. No sé si Nathan te ha hablado alguna vez de mí".
Elliot la miró a la cara y dijo fríamente: "No".
Nathan había jugado con demasiadas mujeres y había tenido muchos hijos ilegí