Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Estas bien? —me pregunto Calipso posando su mano encima de la mía con cariño. Acepte regalándole una sonrisa tranquilizadora, estábamos rumbo a empezar una nueva vida, y no me arrepentía de la decisión, pero de alguna maldita manera la felicidad no se sentía completa, supongo que la vida siempre era una de cal y otra de arena. Calipso detuvo a la azafata que venía con el carrito de las bebidas, tomo una copa de chapa







