Mundo ficciónIniciar sesiónÁngela había terminado de tirar el último dado, la anoche anterior se habían acostado demasiado tarde jugando y cuando las hermanas habían llegado del colegio habían empezado a jugar esperando la llegada de Adalia para salir de la casa. La tarde estaba muy calurosa aunque se sabía que en esta época había mucha calor el techo de zinc y el sol dándole en su punto hacía que la casa se sintiera aún más caliente y por ende el calor era aún más insoportable.
—No voy a jugar —Soltó Carlín cuan







