Punto de vista de Balthazar
El probador parece una zona de guerra de seda y lágrimas de diseñador. Me siento en el sofá de terciopelo, observando a tres costureras rodear a mi compañera como buitres tratando de vestir a una gata muy embarazada y muy cabreada.
Cordelia está detrás de Clemmie, sus manos afiladas ajustando la caída de la seda esmeralda sobre los hombros de Clemmie.
El vestido es una puta obra maestra… un corpiño estructurado que ahueca sus tetas hinchadas a la perfección, tela que