Capítulo 36

Miraba sus ojos oscuros brillando a la luz de la luna.

Podía escuchar los latidos de su corazón con total claridad.

Sus labios color cereza eran suaves y me sonreían con dulzura.

La suave brisa del mar golpeaba con suavidad nuestros cuerpos y el sonido de las olas eran música para nuestros oídos.

Melissa sonrió y estaba seguro de que había cometido un grave error al dejarla ir como lo había hecho.

* * *

Mi hermano me sonrió y abrazó a Lía,besó su frente y se alejó de nosotros para que pudiéramo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App