Pasamos el resto del día compartiendo historias de amor, el abuelo nos había puesto en modo romántico y mis amigas eran fanáticas del tema, aunque el más entusiasmado fue Marcelo, que escuchó con atención todas las historias que mis amigos compartieron, él también contó la historia de cuando conoció a Tania, mientras ella lo miraba con los ojos llenos de amor e intervenía de vez en vez para agregar algún detalle. El relato más corto fue el de Daly, ya que su romance aún se estaba desarrollando