Sergio había sido derrotado y muerto, cambiando por completo el panorama de Las Vegas.
Leonor sabía muy bien lo aterrador que había sido el dominio de Sergio sobre Las Vegas.
Los dueños de estos casinos ostentaban su gran poder frente a todos, pero ante Sergio eran como mansas ovejas frente a un tigre, temblando de miedo.
Incluso los tres grandes niveles sagrados obedecían totalmente a Sergio sin atreverse a decir ni una sola palabra de desacuerdo.
Todos los casinos entregaban a Sergio una canti