Él, un desperdicio que había agotado mucha energía de su cuerpo con vicios como el alcohol y el sexo, ¿de dónde sacaba el valor para desafiar a Valentín? Mantener a salvo a su familia era lo más importante en este momento; ¿quién sabía si el otro podría decidir matar a toda su familia por esto?
Simón miró a Pablo y después de un largo rato dijo: —Solo tienes que transferir el dinero a Macario.
—Sí, señor, — respondió Pablo muy temeroso.
Simón dijo con total indiferencia: —Puedes estar muy tranqu