La tercera forma de Cadilaya apareció, su velocidad, fuerza o energía qi, había alcanzado su punto máximo en el Dominio Sagrado.
Las espinas óseas en su cuerpo llevaban consigo tres grandes propiedades: furia, perforación de armadura y heridas graves. Cualquier toque de estas resultaba en consecuencias mortales.
Ante la tercera forma de Cadilaya, un Dominio Sagrado ordinario no tenía posibilidad alguna. En ese estado, había perdido completamente la razón, sin sensación de dolor ni retroceso. Est