Simón no tenía en claro por qué Constanza sabía tantas cosas, pero al menos, en ese momento, Constanza no parecía ser una enemiga. Constanza mostraba un interés particular en Isolde, y revelar todos esos detalles no parecía ser una coincidencia. ¿Qué podría estar intentando insinuar?
De vuelta en el ático, Simón tomó la mano de Isolde, apagó las luces, y pasaron la noche abrazados en una intensa conexión, hasta que el amanecer empezó a asomarse. Mientras descansaba en el pecho de Simón, Isolde m