Todas las miradas se posaron al instante en Simón.
Froilán miró a Simón y sonrió con agrado: —Finalmente nos conocemos, dicen que eres el más fuerte.
—¿Enviaste a Basilio a Andalucía Dorada solo para buscarse a alguien fuerte? — preguntó algo inquieto Simón.
Froilán sonrió: —Fue para buscar a un luchador con buena gallardia.
—Pero ¿por qué? — preguntó Simón.
Froilán frunció el ceño: —En realidad no es por lo que piensas, quiero solo pedirte un gran favor.
—¿En qué te puedo ayudar? — Simón frunci