Simón sacudió con fuerza la cabeza y Matías se detuvo.
En ese momento, Flavio bajó muy apresurada del coche y se acercó con rapidez al coche de Simón saludándolo.
Simón bajó de inmediato la ventanilla y sonrió: —Señor Embajador, ¿hay algo que necesites?
—Señor Simón, el presidente ha ordenado cancelar el plan. No siga adelante, — dijo Flavio con resignación.
Simón refunfuñó en su interior.
La presa estaba justo delante de él, ¡sería una verdadera broma dejarlo todo ahora!
—Te lo digo, una v