Aunque Simón sabía muy bien que Aldebán podía llevarlo a través del círculo mágico de un lugar a otro con tan solo pronunciar algunas palabras mágicas, no esperaba que esto sucediera en ese preciso momento.
Al ver la sorpresa de Simón, Aldebán sonrió de manera ligera y dijo: —Tienes toda la razón, en efecto, te pedí que completaras tres pruebas para que pudieras entrar al Reino Celestial de Solara. Ahora has superado dos de ellas, pero la última prueba no se encuentra dentro de la Selva Primaria