CAPÍTULO 44: Sin secretos, ni mentiras.
Aiden se detuvo en seco, su corazón empezó a latir con fuerza, pero no se volvió. No quería que él le metiera ideas en la cabeza. Salió de la cafetería con pasos firmes, pero en su interior, las palabras de Mathew resonaban con fuerza. Mientras caminaba hacia la camioneta, vio a Liam que la esperaba, su rostro reflejaba preocupación. Ella sabía que no podía dejarse llevar por la duda, pero también que necesitaba respuestas.
Salió de la cafetería con el rostro tenso y la mirada fija en Liam, qui