Punto de vista de Selene
Darius se marchó al amanecer.
El sonido del coche al llegar a la ventana me despertó. No había dormido bien. No mal, solo ligeramente, como cuando hay algo grande en la habitación que tiene la decencia de no hacer ruido, pero que no se va.
Silas dormía en la silla. No había ido al salón. No se lo había pedido.
Me vestí en silencio y bajé.
Él estaba en el vestíbulo, con el abrigo puesto, y su personal lo esperaba donde debían estar, con una especie de invisibilidad entre