~ MAREU ~
Lo primero que sentí cuando volví a la mansión fue el olor.
Comida. Papilla. Algo rehogándose con mantequilla.
Lo segundo fue el sonido: ese ruidito de bebé que no es llanto ni risa, es solo... existencia.
Seguí el sonido hasta la cocina y encontré a Liam sentado en la sillita alta, con la papilla enfrente y una carita seria de quien estaba a punto de aprobar o reprobar un plato en un restaurante.
Me acerqué despacio, como si estuviera entrando en un territorio sagrado.
"Hola, señor N