~ MAREU ~
Me acosté. Apagué la luz. Cerré los ojos.
Y mi cerebro abrió una reunión extraordinaria.
Una cosita ridícula martillando por dentro, como si alguien hubiera olvidado una llave abierta en mi pecho.
Celos.
Tenía celos de Logan Novak.
Yo, María Eugenia Valença, veintiséis años, mujer adulta, alfabetizada, vacunada, con noción mínima de dignidad social, con celos de un hombre del que no tenía ningún derecho de sentir nada al respecto.
Me giré de lado y apreté la almohada como si fuera un