~ LOGAN ~
Estaba en la oficina antes de que el edificio entero recordara que existía.
Esa hora en que el aire acondicionado todavía no decidió si va a congelar o solo humillar, en que los pasillos tienen olor a café recién hecho, y en que nadie se atreve a hablar alto porque las paredes de vidrio hacen parecer que todo es audiencia.
Me gusta ese horario por un motivo simple: obedece.
Las hojas estaban alineadas en mi escritorio como un ejército: reportes, aprobaciones, contratos, una propuesta