~ LOGAN ~
La mejor manera de medir el éxito de una fiesta no era el volumen de la música ni la cantidad de invitados.
Era cuánto lograbas caminar sin ser interrumpido.
En mi caso, la respuesta era: no podía.
Había dado tres pasos desde la entrada y ya me habían apretado la mano cinco veces, dicho feliz cumpleaños siete, hecho chiste sobre "un año más en la cima" e intentado, con una insistencia educada, programar reuniones para la semana siguiente.
Era mi cumpleaños.
Y yo estaba, como siempre,