~ NICOLÒ ~
Bella finalmente se había dormido después de tres historias, dos vasos de agua e incontables preguntas sobre cuándo volvería la tía Bia.
Bajé las escaleras despacio, sintiendo el peso del día entero en mis hombros. La posada estaba silenciosa, los huéspedes ya recogidos en sus habitaciones. Solo algunas luces débiles todavía encendidas en el pasillo y en la recepción.
Fui directo a la cocina, necesitando algo caliente para ahuyentar el frío que parecía haberse instalado en mis hues