~ Nathaniel ~
La tarde estaba siendo particularmente productiva cuando escuché golpes en la puerta de mi oficina. A través de la pared de vidrio, vi a Bianca acercándose con una carpeta en las manos y esa postura profesional que siempre asumía cuando quería disimular que estaba ahí por motivos personales.
—Adelante —dije, guardando el documento que estaba revisando y recostándome en la silla.
—Traje los reportes de desempeño que pediste —dijo, cerrando la puerta detrás de sí y acercándose al escritorio—. Los números del último trimestre están mejores de lo esperado.
Tomé la carpeta que me extendió y la hojeé rápidamente, pero podía sentir que había algo más detrás de esa visita. Conocía a Bianca desde hacía suficiente tiempo para saber cuándo estaba solo cumpliendo protocolo y cuándo realmente tenía algo importante que discutir.
—Excelente trabajo —comenté, colocando los papeles a un lado—. El equipo se está superando.
—Sí, lo están —concordó, pero no hizo ademán de salir. En cam