Cada paso en dirección a la puerta de vidrio que llevaba a los jardines laterales aumentaba la sensación de que algo importante estaba a punto de suceder. Mi corazón latía en un ritmo acelerado, bombeando adrenalina por mis venas en una mezcla electrizante de nerviosismo y determinación.
Cuando me acerqué a la puerta ornamentada, sentí el aire más fresco viniendo de afuera, una brisa suave que contrastaba con la atmósfera caldeada del salón. Extendí la mano hacia la manija dorada, respirando pr