La noche fue mágica porque la pasaron entre platicas y coqueteos, donde aprovecharon el momento para dormir bajo las estrellas y fueron despertados por los primeros rayos del sol.
- Wa… que fresco – dijo Melissa sonriendo al sentir el ligero frio en el amanecer.
- Un poco – opinó Alessandro acomodándose mejor para abrazar a su pareja, escuchando su risa mientras se dejaba hacer.
- Sabes con este fresco ahora se me antoja algo de chocolate caliente – habló ella sintiendo las caricias sobre su cu