Waylon palideció en cuanto vio a Rowdy cruzar la puerta tomado de la mano de la morena alucinante que venía con él. La mujer de largas piernas, abundante melena oscura y tez pálida lo golpeó como un tren en movimiento, la mujer le sonrió con descaro en un gesto que solo ella y Waylon comprendieron, pero él no tuvo tiempo para reaccionar porque apenas la vio, el sonido de un cristal rompiéndose le avisó que Lara había caído tendida de largo en el suelo.
Waylon sintió las náuseas apoderarse de él