Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Elías
Ninguno de los dos me vio en ese momento, fui literalmente una sombra inmóvil al otro lado de la puerta entreabierta del cuarto de juegos. Me había quedado paralizado en el pasillo al escuchar la pregunta de mi hijo sobre si Mariana quería a Mauricio. Y la respuesta de ella fue un golpe en el dedo pequeño del pie a mitad de la noche: l







