Capítulo 20. Más joyas familiares.
Mi prometido ese día no me había fallado, esta misma tarde Ana me había encontrado en el jardín leyendo un libro, en sus manos traía una caja con un gran moño que según ella era uno de mis trofeos por ganar esa mañana la carrera hasta la casa.
Cuando escuché eso salté de la emoción porque sabía de qué se trataba, cuando abrí la tapa de la caja me encontré no solo con las zapatillas de ballet sino también con unas mallas nuevas, medias y un par de zapatillas de media punta. Algunos otros acces