El CEO Fiorentino asintió levemente, su mirada fría.
—La droga me dejó inconsciente, y la atrapé en su mentira, haciéndome creer que tuvimos sexo. Firmó por su propio bien —explicó brevemente, su voz cargada de indignación hacia Madeline, con solo recordar ese tortuoso día.
—¿Entonces ya no vive contigo? —preguntó la mujer en un susurro, sus ojos fijos en su ex, buscando respuestas en su rostro.
Angelo se quedó paralizado, la realidad golpeándolo con fuerza.
¡La tenía cautiva en su man