Cassandra sintió como si la hubieran golpeado en el estómago; una sensación asfixiante la dominó.
"Prometidos… Sí, es como… esposos…"
"Él no me exige y dice que no espera que yo le corresponda, pero eso no durará. Tarde o temprano querrá más de lo que puedo ofrecer y me exigirá…"
Pensó la mujer, sumida en la tristeza.
—Vamos al médico. En cuanto a la cita, no quiero ir…
—¿No? ¿Por qué no, Cassi? Tengo una linda sorpresa para ti, que seguro te gustará mucho —sonrió Marco, una sonris