Capítulo 06: Deberías ser su amante...
—¡Marco Fiorentino…! —exclamó la mujer rubia, a la vez que el primo de su exesposo, se sentaba en el borde de la cama.
—Hace cuatro años sin vernos, pero el tiempo no ha pasado en ti. Sigues igual de hermosa que la última vez que te ví.
Cassandra no pudo contener su alegría al ver a Marco, alguien que siempre había considerado su amigo más preciado.
¡Ella se lanzó a abrazarlo!
—¡Oh Marco! ¡Que alegría de…! —justo en ese instante, Cassandra reaccionó y se alejó rápido de él—. Perdón,