---
— Feliz cumpleaños, princesa. — Sonreí abrazando a Clara.
Después de la noticia de que mi padre y Bruno estarían aquí, estuve en silencio todo el camino pensando en en qué se convertiría esta barbacoa. Siempre que ellos están en el mismo lugar que personas que conozco, rezo para que no abran la boca.
Y es obvio que siendo tan inoportunos como son, siempre hacen algo para avergonzarme.
— Gracias, Lívia. — Sonrió.
— ¿Te gustó el regalo? — Pregunté mientras saludaba a los demás.
— Claro que me