“Cree en mí”. Esa frase fue como un puño que golpeó las profundidades del corazón de Vickie.
Ella sintió un dolor en el pecho. Era como si su corazón estuviera relleno con una bola de algodón, lo que le dificultaba respirar.
Vickie volteó la cabeza cuando sus ojos comenzaron a enrojecerse.
“¿Por qué debería de creer en ti?”.
Sí, ¿por qué debería creer en Gregory?
Ella pudo haber decidido dejar el pasado en el pasado, pero eso no significaba que se hubiera olvidado del dolor que él le había