Efectivamente, la respuesta de Joel estuvo llena de caritas vomitando sangre.
Joel: “Chicos… ¡Se pasan!”.
Nell también se quedó sin palabras, pero ver la exasperación descarada de Joel fue bastante entretenido.
Gideon observó cómo Nell temblaba de risa. Sus labios se curvaron ligeramente y comenzaron a escribir una respuesta. “Perrito, hora de dormir”.
Joel, “…”.
¡Qué despiadado!
Gideon dejó a un lado el teléfono móvil de Nell y le dio un abrazo y un beso. “¡Ya es suficiente, duerme!”.
Fu