En ese momento, Owen estaba sentado en la mesa del comedor con el corazón hecho un lío.
Pensó para sí mismo: 'La salvé anoche. ¿Habrá cambiado su impresión de mí en su corazón?'.
'Me pregunto si le gusta la ropa que le compré anoche. Sé sus medidas, pero tal vez piense que no le quede bien…'.
Mientras pensaba, de repente sonaron pasos, y miró hacia arriba para ver a Tara bajando de las escaleras.
Al instante, sus ojos se iluminaron. El suéter rosa hizo que su rostro bonito estuviera aún más