En un instante, el recuerdo en su mente la llevó a hace diez años.
En ese momento, la Nell de 18 años acababa de irse al País F. Ella no tenía nada ni a nadie con ella, confiando solo en esa pequeña mesada que su madre le había dejado a ella la última vez que estaba viva.
Como solo era una mesada, naturalmente era insuficiente para ella. Dado que estaba sola en el extranjero, todo, desde la comida hasta el alojamiento, implicaba dinero.
Así que todo lo que podía hacer era trabajar para los d