-¿Cómo sigue Erick? - me pregunta Carolina al llegar a la oficina.
Desafortunadamente tuvimos que dejarla seguir trabajando, está embarazada, al fin y al cabo.
-No lo sé, no deberías saberlo tú. –camino rápido a mi oficina, ya no quiero verla.
Siento que sigue detrás de mí.
-Sí, tienes razón debo ir a visitar al padre de mi hijo.
Llego a la oficina y me volteo para verla en la puerta, suspiro.
-Bien por ti, vuelve a tu trabajo por favor. - cierro la puerta. Me pongo las manos en las cara, tomo