Detrás de la roca estaba completamente oscuro, salvo por la vaga y tenue luz de los fuegos artificiales y la luz de la luna en la distancia.
Detrás de la roca oscura se encontraba un hombre demacrado. Él estaba tan delgado que sus rasgos faciales casi cambiaron.
Él estaba tan delgado como un rastrillo, pero sus ojos seguían siendo elegantes y de aspecto amable.
"Luna". Aquel hombre sonrió. "Nunca hubiera pensado que nos encontraríamos en estas circunstancias".
Luna se precipitó hacia delante