El cuerpo de Alice se puso rígido al instante.
Ella se mordió los labios, se dio la vuelta y se sentó junto a Joshua. Ella lo tomó del brazo. “Joshua, ¿de qué estás hablando? No entiendo".
"¿No entiendes?". Joshua sonrió. Sacó directamente un teléfono de apariencia antigua de su bolsillo y lo lanzó frente a Alice.
"Ahora, ¿entiendes?".
Alice frunció los labios. Se volteó para echarle un vistazo, su rostro se puso pálido.
El teléfono...
Era el mismo que ella había arrojado al lago.
Sin emb