Entonces, Joseph carraspeó con frialdad y miró a Luna, sus ojos llenos de condescendencia. “Luna, ¿quién diablos te crees que eres? Solo eres alguien que sueña con ser mi hija, eres una p*rra que roba maridos...".
"¡Joseph Gibson!". Luna apretó los dientes. Apretó los puños con tanta fuerza que emitieron crujidos. "¿Tú crees que solo porque el incidente de plagio haya terminado, estarías a salvo? No existe tal cosa".
Luna levantó la cabeza. Su mirada era fría, sin una pizca de emociones. "No l