Luna tuvo una noche difícil. Seguía teniendo pesadillas y luego se despertaba de ellos antes de volver a caer en otro sueño.
En sus pesadillas, las fotos de Luna circulaban por todo Internet y todo el mundo la juzgaba y condenaba. Incluso algunos la llegaron a amenazar con matarla.
Cuando Luna se despertó por una llamada telefónica a primera hora de la mañana, estaba empapada de sudor frío. Levantó el teléfono con la cabeza palpitante. "Hola, ¿quién es?".
"Soy yo", sonó la voz de Theo. "Nigel