En el informe médico de Rianna durante el embarazo se leía que su embarazo había transcurrido sin incidentes y que podía someterse a un parto vaginal normal como estaba previsto.
Sin embargo, fue Adrian quien insistió en que se le hiciera una cesárea.
Además, los médicos también dejaron constancia de que habían advertido a Adrian de las complicaciones que podía tener un parto por cesárea debido al estado de Rianna, y de que la operación conllevaba un alto riesgo de muerte, pero Adrian no cedió