Gwen no se atrevió a bajar la guardia al oír lo solemne que estaba Steven. Le dijo a Nigel: "¡Oye, necesito la ayuda de tu hermano para algo!".
"Háblame". Aunque Nigel sólo tenía siete años, había dominado la habilidad de determinar las emociones y estados de ánimo de otras personas basándose únicamente en su tono.
Tan pronto como escuchó el cambio en la voz de Gwen, inmediatamente supo que algo andaba mal. "Está a mi lado. Puedes contárnoslo e intentaremos ayudarte en lo que podamos".
Una ol