El ambiente de la habitación se volvió silencioso de repente.
Rachel frunció el ceño y se giró para mirar a Gwen con cara de incredulidad.
Rachel era médica especializada en el tratamiento de pacientes comatosos, por lo que había visto de todo durante su vida y, por tanto, siempre era capaz de mantener la calma incluso en situaciones de tensión.
Para ser sincera, la primera impresión que Rachel había tenido de Gwen no había sido buena.
Rachel recordaba las numerosas veces que Gwen intentaba