Natasha miró a Luna, atónita.
Después de un rato, se secó las lágrimas y asintió. "Sí. Si estuviera en su lugar, haría lo mismo...".
Una madre debería conocer a su hija mejor que nadie y confiar en ella, pero...
Al ver lo mucho que sollozaba Natasha, incluso si Luna fuera cruel, no pudo evitar suspirar.
Le pasó un pañuelo a Natasha. "Limpie sus lágrimas".
En el interior, madre e hija se estaban confesando sus más sinceros sentimientos. Afuera, Zach y Yuri se miraban el uno al otro.
"Tengo