"Estoy segura de que Jim no tuvo la intención de hacerte esto. Por favor, no lo culpes".
Rosalyn le entregó el frasco de medicina que tenía en la mano a Sean y añadió: "Este analgésico es muy bueno; yo también lo consumo. Si te sigue doliendo después de que llegues a casa, deberías tomarte una cápsula".
Una oleada de calidez se extendió por el corazón de Sean al escuchar la voz suave y tierna de Rosalyn. Él hizo una pausa por un momento antes de agarrar el frasco. "Gracias… Gracias".
"Escuché